Las tareas y actividades rutinarias de control, gestión
y manejo de información crecen en un sector que tradicionalmente,
siempre se ha caracterizado por el tratamiento más conservador.
Actualmente, la Administración Pública apuesta por la implantación
tecnológica como plataforma de trabajo, en creciente aumento y uso. La
automatización de tareas permite introducir tecnología que
dota de fluidez, disminución uso
del papel, incremento de la productividad, aumento de la
eficiencia, información en tiempo real, mejorar la calidad
en el servicio y un sensible ahorro de costes en las actividades
diarias del servicio al ciudadano.
Y sobre la flota móvil con claros beneficios
como el ahorro de combustible, gestión eficiente del
vehículo, mayor calidad medio ambiente (enrutamiento y optimización de
tiempo).
Bajo estas premisas, encontramos un amplio abanico de
campos de aplicación, donde los
escenarios se replican de forma recurrente:
- Transporte Público.
- Sanciones e Informes de Tráfico (Accidentes).
- Documentos de identificación (tarjetas, impuestos).
- Gestión del Patrimonio y Gestión Documental.
- Aplicaciones con base GIS (Ambulancias, Bomberos, coches de
policía,…).
- Recogida de Basura (Contenedores).
- Identificación de personas (Hacienda, Ministerios,…) y Control de
Accesos.
- Control de Aparcamientos / Retirada de Vehículos.
- Búsqueda de Evidencias (trazabilidad recogida y entrega hasta
tribunal).
- Información on-line para Jueces y Fiscales.
- Emisión de tickets, recibos de pago, horarios, mapas impresos,…
- Asignación automática de servicios (GPRS + GPS).
- Aplicaciones Postales.
- Protección y Gestión de Recursos Naturales.
- Seguridad (protección ciudadana)
- Aeropuertos (Gestión de equipajes, vuelos en tiempo real,…)
|
|
|